El robo de carga en México dejó de ser un delito oportunista. Hoy opera con lógica logística, inteligencia previa y una clara orientación a mercados de alto valor.
México está entrando a un nuevo ciclo global marcado por uno de los eventos de mayor impacto económico y comercial: el Mundial de Fútbol. Para la industria logística, esto debería representar una oportunidad. Sin embargo, también está evidenciando una realidad incómoda: el país se consolida como uno de los mercados con mayor incidencia de robo de carga a nivel internacional.
El inicio de 2026 confirma que el fenómeno no solo persiste, evoluciona.
Aunque enero registró una disminución de 16.7% en los robos, el riesgo no ha desaparecido. Se ha transformado. Hoy, el delito está cada vez más enfocado en mercancías de alto valor, alineándose con ciclos de consumo global, como el que genera un evento mundialista.
De acuerdo con datos de Overhaul, la ropa deportiva y los electrónicos han dejado de ser categorías secundarias para convertirse en objetivos prioritarios de la delincuencia. La razón es simple: mayor demanda, mayor liquidez en el mercado negro.
El robo de carga en México ya no responde a la oportunidad. Responde al mercado.
Durante 2025, el robo de mercancías en México mostró un patrón claro en los tipos de productos sustraídos:
Sin embargo, lo más relevante no está en estas categorías tradicionales, sino en su evolución. Los mayores incrementos se registraron en:
Y hacia 2026, el cambio es aún más evidente.
El contexto mundialista está reconfigurando el riesgo: la ropa deportiva, los electrónicos (pantallas, consolas) y productos de alta rotación comercial están desplazando a mercancías de bajo valor.
Esto marca un punto de quiebre: el robo de carga en México ya no busca lo que es fácil de mover, busca lo que es más fácil de vender.
Entre enero de 2025 y febrero de 2026, el robo de electrónicos representó cerca del 4% del total nacional, con una tendencia al alza impulsada por el consumo de pantallas, consolas y dispositivos asociados al Mundial de Fútbol.
Pero más allá del volumen, lo relevante es la precisión del delito:
Las rutas también son predecibles:
Esto confirma una transformación estructural:
El robo de carga en México ya no es generalizado, es selectivo, estratégico y alineado a la demanda global.
El crecimiento del nearshoring ha concentrado operaciones en corredores específicos. Y con ello, también el riesgo.
El reporte anual 2025 de Overhaul muestra que:
Además, el 38% de los robos ocurre en cuatro vías estratégicas:
El mensaje es contundente: las rutas más importantes para la economía son también las más vulnerables.
Si hay un estado que sintetiza el fenómeno, es Guanajuato. Los siguientes municipios se han consolidado como puntos críticos del robo de carga:
Aquí convergen tres factores clave:
El resultado es inevitable:
El éxito logístico del bajío está generando su propia vulnerabilidad.
Uno de los cambios más relevantes no es cuánto se roba, sino cómo se roba.
En 2025:
Pero el dato más crítico es este: el robo ya ocurre mientras la mercancía está en movimiento.
No se trata de bodegas.
No se trata de patios.
Se trata de carreteras.
Además, los patrones son consistentes:
Esto confirma una realidad: La delincuencia ya entiende la operación logística mejor que muchas empresas.
Fuente: https://t21.com.mx/a-las-puertas-del-mundial-el-robo-de-carga-en-mexico-ya-opera-como-una-cadena-de-suministro/