Cargando...
Hiker

HIKERCARGO
Blog

Imagen

Ormuz: choque al transporte marítimo.

Compartir
Miércoles 19 de agosto, 2026

⏲ 3 Minutos de Lectura

Tras 6 meses del conflicto armado entre Estados Unidos, Israel e Irán, las afectaciones al transporte marítimo global son críticas y van más allá del incremento en las tarifas de los fletes de carga. Esta situación impacta directamente al transporte marítimo, que es el que mueve 90% del comercio internacional, toda vez que se ha generado una severa escasez del combustóleo que utilizan los buques (marine fuel oil), al quedar sin salida entre 25% y 30% del suministro mundial de este producto elaborado en las refinerías de los Emiratos Árabes Unidos (EAU).

Se estima que desde junio de 2026 las líneas navieras aumentaron en un 5% las tarifas de los fletes spot para contenedores de 40 pies (FEU) en la ruta de Asia-Pacífico a Europa Báltico. Cabe mencionar que por esta ruta marítima transita 30% del comercio mundial y es utilizada por grandes economías exportadoras como Alemania, China, Corea del Sur, India y Japón, entre otras.

Es importante considerar que este conflicto se ha extendido hacia el Cuerno de África, donde el riesgo de ataques a las embarcaciones aumenta por los hutíes en Yemen (proxy de Irán) que amenazan constantemente a los buques que cruzan por el estrecho de Bab el-Mandeb, que es el acceso al mar Rojo y su salida al canal de Suez para entrar el mar Mediterráneo. Por tanto, ambos estrechos se convierten en puntos de estrangulamiento “chokepoints” para el transporte marítimo y, por supuesto, afectan el libre comercio, violentando el derecho de paso inocente, concebido en el Derecho Marítimo Internacional para garantizar el tránsito de los buques en los estrechos. 

En ese sentido, algunas compañías navieras que utilizan esta ruta han optado por redirigir sus embarcaciones hacia el Cabo de Buena Esperanza en Sudáfrica, lo que aumenta el recorrido de navegación hasta en 30 días y encarece el servicio de transporte marítimo. Por lo que algunas navieras han contemplado el desabastecimiento del combustóleo dentro de sus planes de riesgo, aumentando la probabilidad de reducir sus operaciones, lo que podría generar rupturas en las cadenas de valor, afectando sectores que van desde la manufactura hasta los agroalimentos.

En consecuencia, este conflicto abre una ventana de oportunidad para que las empresas internacionales busquen nuevas fuentes de abastecimiento y relocalicen (nearshoring) sus procesos de producción en regiones estratégicas como México, el cual ofrece una conectividad bioceánica a través de los océanos Pacífico y Atlántico, asegurando acceso al mercado de América del Norte.

 

Fuente: https://heraldodemexico.com.mx/opinion/2026/8/18/ormuz-choque-al-transporte-maritimo-870898.html